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PARÉNTESIS DE ETERNIDAD

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¿Qué soy?…

¿Dónde estoy?…
¿Hacia donde voy?…

Un misterio sin desentrañar, un misterio circular. Aliento mi espíritu sintiendo su vibrar.

Estoy…
Lo siento…
Es verdad…

Nada ni nadie me lo hará dudar.
La vida la siento como una corriente que viene y va, pero que nunca deja de fluir para bien o para mal. Cuando te subes al carrusel ya no dejas de girar, solo cuando la noche llega y te diluyes en sombras, abandonas ese estar porque algo nuevo tiene que llegar y te transcendera.
Hay un tiempo terrenal, sólo es tiempo con final. Pero no lo dudes, que el espíritu no conoce tiempos, porque ahí nunca está. Es imperecedero, sólo se alimenta de verdad. No necesita más que el mar de la eternidad. Siempre está y será…sólo adopta formas para experimentar y así sentirse en esa realidad.
¿Qué fundamento tendría llegar aquí y vivir una millonésima de segundo en contraste con esa eternidad y haber sido sólo un fragmento minúsculo de tanta variedad? Algo me dice que la carrera tiene más de una asignatura y experimentando es como se llega a sentir esa verdad. La que nos hace más sabios buceando en el arrecife de colores que palpita en el fondo, que no sólo de los conceptos y leyes que asoman en los libros. Antes está ese sentir que te hace acercarte a lo que de verdad te atrae. No sé dónde se encuentra la llave, quizá se llame curiosidad, sentimiento, intención, determinación, aventura…, qué se yo!!! Pero hay una fibra mágica dentro de cada uno que tira hacia una dirección, y con ella, encaminamos nuestros pasos con sigilo o determinación.

 No comparto del todo la enseñanza de Gurdjieff, porque aunque si nos dice que el hombre es un ser aún en desarrollo, no creo que sea  un robot cuyos pensamientos, sentimientos y actos sean poco más que reacciones mecánicas a los impulsos que recibe tanto del exterior como del interior. Afirmando que en él y alrededor de él todo ocurre sin la participación de su genuina consciencia. Y que tristemente, los seres ignoran este statu quo debido a la repercusión que la cultura y la educación ejercitan sobre ellos, confiriéndoles la ilusión de ser autónomos y conscientes. Concluyendo que el ser humano está dormido. En su presencia no existe un auténtico «Yo Soy» sino más bien solo un ego que se hace pasar por el genuino Ser y cuyas maquinaciones no son más que una triste imitación del pensamiento, el sentimiento y la voluntad verdaderos. 

La vida no es gratuita, cuesta mucho vivir. Pero no sabemos cambiar a otro chip, solo sabemos vivir…sólo cuando llega el momento de partir, me han contado, sabes más del por qué viniste aquí.

©Marybella

¿QUÉ ES EL TIEMPO?

que es el tiempo

-Un espacio entre tú y yo.

-Una distancia por recorrer.

-Un día tras otro fragmentado en minúsculos intervalos de espacios que se suman.

-Una vida palpitando al ritmo del tic-tac, tic-tac.

-Lo que te atrapa y te encadena sometiéndote a la esclavitud de ver irremediablemente como va pasando.

-Lo que te toca y se va llevando todo lo que te rodea.

 

Cuando entramos a formar parte del viaje de la vida en esta dimensión que habitamos, llegamos con un bono que lleva un tiempo implícito y que sólo sabemos lo que naturalmente puede durar, pero no lo imprevisible de terminar antes por los mil y un avatares que se nos puedan presentar.

Estamos y somos parte de un tiempo que consume continuamente de ese tiempo que cada uno tiene concedido para hacer su creación aquí. Somos solo tiempo en una eternidad sin tiempo, somos como esas pequeñísimas burbujas oscilantes que se mueven a miles de millones dentro de un intervalo, hasta que dejan de estar y estallan a la eternidad.

Nuestro estar y todo lo que nos comporta, es un fluir continuo a ese condicionante, que está tan injertado dentro de la propia esencia medular de la vida, que ni nos damos cuenta.

Nuestras ilusiones, motivaciones, decisiones, intereses, ganas, deseos, impulsos…son los motores que nos hacen vibrar y dan cuerda todos los días a nuestro reloj biológico, para estimularlo y llenar ese tiempo que aquí va pasando de manera inexorable, y que, cuando miramos hacia atrás, es cuando comprendemos lo raudo y veloz que pasó.

Sólo cuando respiras y vives con plenitud el ahora, parece que transgredes ese fluir para hacerlo baluarte de lo eterno. Solo presente que suma presente, constituye aquí lo eterno de la dimensión que habitamos en esta coordenada de espacio-tiempo.

La existencia dentro del tiempo se va encargando de darnos unas pautas, que nos organiza esa vida en patrones estándar. En ciclos donde nuestros cuerpos físicos y orgánicos vienen ya estructurados desde el instante cero.

Todo aquí se rige por momentos, pautas, etapas, periodos, ciclos… encadenados y formando parte de nuestro espacio de tiempo.

Cuando decimos esa expresión de “no tengo tiempo”, nunca nos damos cuenta de la relevancia matemática que implica, de ser taxativamente cierto, ya no estaríamos aquí implantados realmente en el ahora.

Sólo somos tiempo. Tiempo que pasó dejando una huella y otro que no sabemos a ciencia cierta si llegará. Pero para eso ya tenemos a la esperanza, que es timón que guía para seguir buscando, sin poder detener el tiempo que cada día pasa y ya no tenemos.

Integrémonos en ese tiempo de vida, en ese ser siendo con presente infinito y volemos ya, y desde este instante, erradicando en nuestro interior la enorme tiranía del tiempo y encontremos la esencia que de verdad nos de la vida eterna e imperecedera.

© Marybella

 

ÉXTASIS PLETÓRICO

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Algo me dice que vienes y mi aire se desvanece, mi sombra ya no me marca y me vuelvo casi transparente. Subo al cielo y lo toco, me columpio en las nubes y pletórica gozo de lo que eso me hace sentir.

Que vengas a mi es algo que anhelo y lleva a extasiarme en el recuerdo de tus besos ardientes, llenos de esa pasión que me  encuentra y se funde en simiente de amor.

Ya monto en mi caballo alado y trasciendo la oscuridad, busco ese día en el que el tiempo no exista y todo sea eternidad, en ese instante que se réplica en continua intensidad,  ahí, seré tuya siempre.

Maribel Durán

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