Archivo del Autor: Maribel Duran

NAVIDAD

Santa in his sleigh flying through full moon sky

El salón de la casa estaba gratamente caldeado. En la chimenea, un gran fuego crepitaba al ritmo de las llamas que iban sumergiendo la estancia en un contraste de sombras y luces, donde su animado bullir se reflejaba en el ajado rostro del abuelo y en las caritas vivarachas de sus nietos. El abuelo estaba sentado en su gran sillón, frente a la chimenea, y allí, a sus pies, sus dos nietos le acosaban a preguntas. La nieta se llamaba Inés y contaba cinco años y su hermano Guillermo, siete.

Guillermo le decía al abuelo, mientras sus manos no paraban de moverse — Pues mira “Abu”, yo no sé si voy a poder dormir la noche de Navidad. ¡Estoy tan nervioso!. Porque miro la chimenea y no sé cómo Santa Claus con su barrigota puede entrar por ahí. ¿ Y si se queda atascado? Entonces no podrá repartir ni a mí ni a Inés los regalos, ni a ningún otro niño.

Inés, cayendo en la cuenta, dijo a su vez — Eso “Abu”, que nos quedamos sin regalos.

El abuelo, sonriendo, le revolvió el pelo en un gesto cariñoso a Inés, a la vez que le decía a ambos: — Pero chicos, no os preocupéis por eso. Santa Claus es mágico y lleva siglos repartiendo regalos en Navidad. Para él no hay chimeneas que se le resistan. Daos cuenta que viene volando con sus nueve renos mágicos desde el Polo Norte y eso está, muy…pero que muy lejos. No obstante, siempre consigue en una sola noche entregar todos sus regalos a los niños que viven en la Tierra. Aquí, el abuelo vaciló unos segundos para luego añadir : menos una vez que por poco no lo consigue

Cuando el abuelo dijo esto, un silencio total se apropió de la estancia. Un momento después, Guillermo ya le estaba preguntando a su “Abu”: —¿Qué pasó? ¿Es que se perdió y no encontró el sitio? ¿Se le terminaron los regalos?… A lo que Inés, a seguidillas de su hermano, dijo: — Igual se quedó dormido, seguro que terminó cansadísimo de tanto llenar su trineo de regalos para todos los niños del mundo.

El abuelo notando la impaciencia que iba surgiendo en sus nietos, se adelantó al resto de sus preguntas y suposiciones diciendo —Pues bien chicos, os contaré la historia de lo que ocurrió.

Como os dije antes, Santa Claus tiene un trineo tirado por nueve renos mágicos, pero eso no fue siempre así. Antes eran sólo ocho renos.

En cierto lejano y frío país había un reno, que sus papás renos llamaron Rodolfo, que había nacido con una singularidad. Tenía una luciente nariz roja. Esto hizo que todos los demás renos se rieran de él, siendo el continuo centro de sus burlas y desprecios. No obstante, Rodolfo fue creciendo sin que su autoestima flaqueara, porque para sus papás él era único, y siempre había crecido rodeado de todo su amor.

Fue pasando el tiempo y cuando ya era un poco más mayor, en una noche de Navidad, donde al igual que los demás, esperaba la llegada de Santa Claus para recibir sus regalos, una espesísima e impenetrable niebla se fue extendiendo.

Eso hizo que en las últimas horas de la noche no hubiera ninguna visibilidad y Santa Claus empezó a temer no poder conseguir entregar todos los regalos que aún le faltaban. Pero al igual que él es mágico, también lo es la Navidad y quiso el destino, cuando ya quedaba poca noche y el día pretendía tomar posesión, que viera una lucecita roja en la lejanía. Se dirigió hacia ella y cuando estuvo cerca quedó muy asombrado al percatarse que era la nariz de un reno al que esa noche tenía que visitar.

Rodolfo se había cansado de esperar y se encontraba dormido, pero algo empezó a oír que lo fue despertando. Cuando por fin abrió sus grandes ojos vio a Santa Claus dando toques en el cristal para que le abriera la ventana. Rodolfo, muy contento le abrió y recibió el regalo que durante todo el año estuvo esperando.

Lo que no se esperaba Rodolfo, es que Santa Claus, viendo esa maravillosa y luciente nariz que tenía, le propusiera que hiciera de guía en su trineo y se colocara el primero, siendo el reno líder que guiara al resto.

Pues sí, chicos,  gracias a Rodolfo que iluminó el camino con su singularidad, pudo Santa Claus entregar todos y cada uno de los regalos a todos los niños que aún le quedaban. Y así fue como desde entonces, Rodolfo va a la cabeza del trineo de Santa Claus, luciendo y guiando en la oscuridad con su roja nariz para que ningún niño se pueda quedar sin su regalo.

©Marybella

CARLOS

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Te llamas Carlos
y un día insospechado
llegaste a mi vida.
Yo no lo sabía,
pero mi instinto
algo me apuntó.
Porque en tu nombre
presagié parte de tu ser:

Por la C de cariñoso
Por la A de amante
Por la R de razonable
Por la L de lealtad
Por la O de oyente maravilloso
Por la S de sabiduría

Y hoy puedo decir,
sabiéndolo plenamente:
Que ese día me tocó la lotería.

La mejor, de la mejor
que te puede tocar,
para sentir como el amor,
teje su manto cálido
con comprensión y respeto.
Y cada día va poniendo
dosis de ilusión
que eleva ese sentimiento.

Desde entonces,
amaneceres de muchos calados
se han escrito
en el devenir de nuestros días.
Desde nubes oscuras que dejan rayos y lluvias,
a soles que impregnan todo de luz y alegría.
Así, como la vida misma.

Pero juntos hemos hecho camino
y formado una familia.
Y juntos, y con empeño,
que fortalece nuestros días,
hemos escrito este capítulo
que da rienda
al libro de nuestras vidas.
Con tinta que sale del alma
y va imprimiendo los hechos
que en esta realidad
se van sucediendo.
Poniendo de manifiesto,
que con amor todo se puede,
porque siempre pone
lo mejor dentro del paisaje
para recorrer los caminos
que la vida trae.

Y sin ti, 
yo no sería la misma.

GRACIAS

©Marybella

¿DÓNDE ESTÁS LIBERTAD?

donde estas libertad

¿Acaso solo eres sueño
engañando mis sentidos?

Pero te diré algo:
No soy de nadie,
soy espíritu que ocupa un cuerpo,
aquí y ahora.
Las cadenas atan y tejen mis días
en eslabones que las suman.
Pero sé, que mi esencia las transcenderá.

No existe nadie que ate un suspiro
Ni agarre el viento
Ni amanse el mar.
Así tampoco a mi espíritu
que desde siempre existe ya.

Sé que mi cuerpo es mortal
y el viento se ocupará
de esparcir las cenizas
que ningún fuego enciendan ya.

No así lo que me anima,
eso, nunca perecerá.
Ahí, es donde está LA LIBERTAD
Y nadie ni nada, jamás, me la arrebatará.

Y Ahora, experimenta el espíritu,
como genio dentro de lámpara,
soñando con una realidad tejida
en un cuerpo mortal.

Espero…no levanto murallas
que lleguen al cielo.
El espíritu no tiene tiempo.
Siempre es presente e inmortal.

©Marybella

ÁNIMO, EL CAOS SE DERRUMBARÁ

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Que dolor insospechado
se ha fraguado en tu mundo de papel.
Vientos ululando llantos arrastran:
tejados, árboles, casas y automóviles.

Un diluvio insaciable engulle lo de ayer,
desmoronándose como castillo de arena.
No son fantasmas los que por allí asoman,
son personas quebradas y en la indigencia
que ya no tienen nada.

Comprendo, hijo de los Andės, tu desolación,
y tu canto triste y compungido
que va afilando tristeza y temor.
Mi corazón no duerme en el olvido,
lanza rayos socavados
que pujan por aflorar,
e irradian tus amargas penas
que laceran mis entrañas.

¡Ánimo, vendrán aires sin tempestad!
que cálidos y suaves traerán paz,
y el júbilo será cierto.
¡Ánimo, la vida erigirá con fuerza de nuevo su cabeza!
Y pacerá en prados de armonía
donde la calma y el sosiego estén manifiestas.
Después, ya solo se escuchará la flauta andina
que lleva su dulzor al alma deshecha.

©Marybella

¿QUÉ ES EL TIEMPO?

que es el tiempo

-Un espacio entre tú y yo.

-Una distancia por recorrer.

-Un día tras otro fragmentado en minúsculos intervalos de espacios que se suman.

-Una vida palpitando al ritmo del tic-tac, tic-tac.

-Lo que te atrapa y te encadena sometiéndote a la esclavitud de ver irremediablemente como va pasando.

-Lo que te toca y se va llevando todo lo que te rodea.

 

Cuando entramos a formar parte del viaje de la vida en esta dimensión que habitamos, llegamos con un bono que lleva un tiempo implícito y que sólo sabemos lo que naturalmente puede durar, pero no lo imprevisible de terminar antes por los mil y un avatares que se nos puedan presentar.

Estamos y somos parte de un tiempo que consume continuamente de ese tiempo que cada uno tiene concedido para hacer su creación aquí. Somos solo tiempo en una eternidad sin tiempo, somos como esas pequeñísimas burbujas oscilantes que se mueven a miles de millones dentro de un intervalo, hasta que dejan de estar y estallan a la eternidad.

Nuestro estar y todo lo que nos comporta, es un fluir continuo a ese condicionante, que está tan injertado dentro de la propia esencia medular de la vida, que ni nos damos cuenta.

Nuestras ilusiones, motivaciones, decisiones, intereses, ganas, deseos, impulsos…son los motores que nos hacen vibrar y dan cuerda todos los días a nuestro reloj biológico, para estimularlo y llenar ese tiempo que aquí va pasando de manera inexorable, y que, cuando miramos hacia atrás, es cuando comprendemos lo raudo y veloz que pasó.

Sólo cuando respiras y vives con plenitud el ahora, parece que transgredes ese fluir para hacerlo baluarte de lo eterno. Solo presente que suma presente, constituye aquí lo eterno de la dimensión que habitamos en esta coordenada de espacio-tiempo.

La existencia dentro del tiempo se va encargando de darnos unas pautas, que nos organiza esa vida en patrones estándar. En ciclos donde nuestros cuerpos físicos y orgánicos vienen ya estructurados desde el instante cero.

Todo aquí se rige por momentos, pautas, etapas, periodos, ciclos… encadenados y formando parte de nuestro espacio de tiempo.

Cuando decimos esa expresión de “no tengo tiempo”, nunca nos damos cuenta de la relevancia matemática que implica, de ser taxativamente cierto, ya no estaríamos aquí implantados realmente en el ahora.

Sólo somos tiempo. Tiempo que pasó dejando una huella y otro que no sabemos a ciencia cierta si llegará. Pero para eso ya tenemos a la esperanza, que es timón que guía para seguir buscando, sin poder detener el tiempo que cada día pasa y ya no tenemos.

Integrémonos en ese tiempo de vida, en ese ser siendo con presente infinito y volemos ya, y desde este instante, erradicando en nuestro interior la enorme tiranía del tiempo y encontremos la esencia que de verdad nos de la vida eterna e imperecedera.

© Marybella

 

AY CHIQUITO!!!

Chiquito

Esta mañana me he despertado con la triste noticia de que nos ha dejado el entrañable humorista Chiquito de la Calzada, nombre artístico de Gregorio Esteban Sánchez Fernández, y lo ha hecho, a la longeva edad de 85 años.

Esta persona, que es una minúscula gota del inmenso mar de personas que poblamos este planeta, no era una persona común. Como tampoco lo era su humor y su abierto y natural temperamento, y digo que no era nada común, porque estaba dotado de UN ALMA BLANCA.

Y me explico:

Un ALMA BLANCA es un ser que da lo mejor de sí sin esperar nada a cambio.
Es una fuente inagotable de bondad
Suele tener una chispa ingeniosa y creativa.
Es un ser tan especial que entiende el amor con prodigalidad, regalándolo.
Despide luminosidad e impregna con su esencia lo que roza.
Su sabiduría transciende los límites de lo material para sentir lo auténtico.
Nos eclipsa con su grandeza inusual desde su más sincera humildad.
Aunque su corazón llore, su alma nos sonríe siempre.
Desprende una simpatía que a todos envuelve: ni un enemigo se le tiende.
Su grandeza, definitivamente, reside en su noble sencillez, sacándole el enmarque reverente que embellece y arma su SER.

Un alma blanca es un ángel caminando con los pies, porque las alas se le rompieron al caer.

A TI, CHIQUITO, ALMA BLANCA, DE NUEVO TE DIERON ALAS PARA VOLVER AL CIELO.

©Marybella

ALTA SUSCEPTIBILIDAD

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Hay veces en la vida que no te propones hacer daño de ninguna de las maneras y lo que haces, lo haces con la mejor intención. Pero se dan tantos equívocos en aras de la susceptibilidad de algunas personas, que pareciera que se ven en un escenario con un gran foco dirigido hacia ellas. Y es precisamente eso, lo que me lleva a analizar dichas respuestas como una prueba palpable de puerilidad o falta de seguridad y madurez.

Esas personas que responden de esa manera ante la más mínima sugerencia o evidencia de un error, no podrán nunca evolucionar en la amistad porque solo les gusta que le regalen el oído y no aceptan ninguna crítica.

Es una tristeza ser así, porque además solo están pendientes del que dirán y se sienten continuamente condicionadas por esta circunstancia que llega a convertirse en el eje de sus vidas. Lo que les propicia a estar siempre tratando de auto venderse como un dechado de bondades al mejor postor.

Sus vidas se sostienen en la fabulación de una realidad que creen y proyectan y si lo que les viene de vuelta no les agrada, entonces el mundo entero es su enemigo y se sienten incomprendidas y maltratadas por el resto de personas. Porque unas veces serán unas y otras veces otras, pero su mundo de agravios nunca termina. Viven encadenando una fábula con otra.

Lo que subyace en esa conducta es una tremenda labilidad emocional, que seguramente, viene producida por profundas carencias afectivas en su vida, y que le han provocado consecuentemente, una baja autoestima. Esa baja autoestima la tratarán de ocultar por todos los medios con un desmedido orgullo, que resulta pueril, y que trata de tapar un rosario de auto complejos creados y que su ego no soporta, llevándoles esto último, a practicar un continuado autoengaño para paliar su malestar.

©Marybella

REFLEXIÓN

Reflexión

Estaba demasiado sumida en su problema dentro de su entorno familiar y laboral para poder asumir su propio conflicto interior. Este,  realmente,  se encontraba en el miedo a sentirse sola y que dejaran de estimarla. Ese pensamiento negativo, precisamente, le desencadenaba todo tipo de emociones también negativas que, inconsciente y erróneamente, le hacían sentirse protegida, tal como: la ira, la tristeza y el miedo.

Un día que se encontraba en su puesto de trabajo delante de la pantalla del ordenador, empezó a acometerla una sensación interior de luz que ayudó a su comprensión. Se dio cuenta que era a ella y a su vida misma, a lo que tenía que aprender a amar, incluso antes que a los demás, eso le daría un valor que había estado exento, hasta entonces, en ella. Dotándola de la suficiente autoestima para hacer sentir hacía afuera, lo mejor que llevaba dentro.

Necesitaba para ello, encontrar ese amor profundo y sereno dentro de sí misma, que le hiciera llegar más plenamente a su autoconocimiento y comprensión.

También entendió que un conflicto es una oportunidad, precisamente, de mirar hacía su interior para no censurar y juzgar hacía afuera. Eso la hizo despejar las dudas de pensar que todos la juzgaban y por ello dejar de estimarla, para centrarse en trabajar el verdadero amor.

También supo que el conflicto mientras existiera la vida y en ella el ser humano, no dejaría de darse. Todos tenemos ideas y experiencias diferentes sobre las cosas, pero lo que le quedó claro dentro de su corazón, fue qué lo que uno elige construir o destruir después del conflicto, no depende más que de sí mismo.

© Marybella