Archivo por meses: marzo 2016

MÁS ALLÁ DE LA CONSISTENCIA

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Sentí tu llamada en el tiempo y recordé aquel otoño en el que nuestras vidas se encontraron. Vuelvo a ese camino lleno de hojas caídas que el viento barre desde su fuerza. Hoy le dije que las impulsara y les diera alas para adherirse a mi alma y que también lo hiciera a la tuya.

De pronto te palpe y de nuevo el otoño nos prestó su consistencia y como hojas nos fuimos encontrando nuevamente…

No dejes nunca más ¡amor mio! que tu esencia y la mía se separen,  porque me diluiré en el vacío y no sabré renacer. Que tu hálito imperecedero me tienda siempre su mano, prendida de él iré en nuestra unión eterna; contigo ya no me perderé, pudiendo así seguir por este paraje  que a veces se puebla de inciertas sombras.

Marybella

© Todos los derechos reservados

LA PRIMAVERA

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ESTE ES EL CANTO ETERNO QUE LA PRIMAVERA DESPLIEGA SOBRE LA TIERRA, RENOVÁNDOLA DE VIDA CADA AÑO.

Mirad amigos de este lado del Atlántico como la naturaleza se despereza del letargo invernal y hace sonar la campana que indica la llegada de un nuevo ciclo. Las semillas rompen su envoltorio pariendo los primeros brotes del año. Las plantas inician su tiempo de floración e inundan campos y bosques de aromas frescos y vivos colores. A partir de las 6 de la tarde de hoy 20 de Marzo la luz del sol domina a la noche y el frío se despide con un “¡hasta el invierno que viene!” para dejar paso a vientos templados que limpian el aire y anuncian la próxima llegada del calor estival. La naturaleza, en definitiva, se llena de vida y estalla su belleza verde, el color de la primavera.

Es en esta época del año cuando de forma más evidente se manifiestan en la naturaleza procesos como el nacimiento, el crecimiento y la renovación. Y aunque a veces con nuestro comportamiento parece que lo olvidamos, el ser humano también forma parte de la naturaleza. Al igual que los animales y las plantas se preparan para recibir cada nueva primavera, nosotros también debemos adecuar nuestro estado físico y anímico para disfrutar plenamente del amplio abanico de posibilidades que nos ofrece esta estación. Cuando te despiertes por la mañana, abre la ventana, respira hondo y haz tuyas las palabras del escritor y naturalista estadounidense Henry Thoreau (1817-1862): “Mide tu salud por la alegría con que miras la mañana y la primavera”.

Aprovecha esta época del año para llevar a la práctica los proyectos que quedaron aparcados en invierno

Los chinos llaman a esta estación “primer movimiento” y hacen coincidir el comienzo de su año con el declinar del invierno. No son los únicos. Son muchas las culturas que se preocupan por adaptar el reloj biológico humano a los ciclos de la naturaleza, ya que las estaciones y su clima influyen no sólo en nuestro estado físico, sino también en el anímico. Por lo tanto, debemos aprovechar la fuerza de la primavera, el caudal de vida y energía que emerge en esta época para ‘florecer’ como personas: para crear, desarrollar y llevar a la práctica las ideas y proyectos que han quedado estancados durante el invierno. Frente al recogimiento invernal, la primavera es la pasión del descubrimiento, la necesidad de explorar nuevas facetas que enriquezcan nuestra vida. Transforma tus problemas en retos y convierte el presente en un acto de creatividad constante.

Desde este rinconcito del mundo, donde florece la primavera, os envío a todos un gran beso.

Maribel Durán

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ALGUNOS SE VUELVEN COMO NIÑOS

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En cierta ocasion, una abuelita bastante desmemoriada, estaba viendo la televisión en la sala sentada en un sillón. De pronto se levantó y sin decir ni media a su hija, madre de familia que se encontraba por la casa trajinando, abrió la puerta del piso y se fue a la calle.

Ya llevaba un rato caminando sin rumbo fijo, cuando vio a una pareja que estaba llamando al portero automático de un portal. En ese momento, les salía una voz preguntando quién era, a lo que la pareja respondió que venían a ver el piso que tenían a la venta. La puerta del portal se abrió y la abuelita, ni corta ni perezosa, siguió escaleras arriba detrás de la pareja.

Una vez que subieron al piso, los propietarios les hicieron entrar y comenzaron a enseñárselo a todo detalle. Poco despuės, la abuelita ya estaba un poco harta de ir de aquí para allá, y en un momento determinado que los propietarios dijeron de sentarse todos a tomar algo para concretar detalles de la compra-venta, la abuelita dijo: – yo lo que quiero es irme a mi casa. Ante éstas palabras todos se miraron, a la vez que se hacía un frio silencio que la propietaria ayudó a romper, dejando caer una risita solapada a la vez que decía: – ¡ay que graciosa es su madre!

La señora que había ido con su marido a ver el piso,  exclamó a la propietaria: – ¡mi madreeee! pero si yo creía que era la suya.

– ¿Cómoooo? dijo ėsta.

– A lo que todos a su vez se preguntaron: -¿pero entonces, quién es esta señora?…

Todo se solucionó cuando después de interrogar a la abuelita, ésta les contó que salió de su casa para algo que vio en la tele y que después se olvidó y no recordaba como tenía que volver. Pensó, que la pareja que llamaba al portero automático, iban a su casa y entonces, fue  cuando subió escaleras arriba tras ellos.

Llamaron a la policía para que encontraran a su familia. Y allí les dijeron que su hija cuando la echo en falta en casa y vio la puerta del piso abierta, bajo a la calle a buscarla, pero al no encontrarla,  les dio parte.

Marybella 

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CONVERSANDO CON UN AMIGO

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Hablando con un amigo en cierta ocasión, me decía que lo qué estaba científicamente comprobado con relación al hombre, es que éramos materia, y que nos creemos el sumo de la inteligencia y que, lo qué de verdad hacemos, es complicarlo todo.
 
Yo le respondí que tenía que ser así…lo complicamos y lo descomplicamos. Es la experimentación lo que nos hace saber y comprender. Somos como esos niños curiosos que ven un reloj y hasta que no lo han destripado no han quedado a gusto, para luego lenta y arduamente conseguir encajar todas sus piezas por sí mismos y hacer que funcione.
 
A su vez él me respondía : – el problema de todo esto es que te das cuenta – si te das – cuando ya te queda poca vida. Debido a esto en muchas tribus se les hace tanto caso a los ancianos.
 
A lo que le conteste : – No te preocupes por eso, estoy segura qué, lo que tengamos que aprender, lo vamos a aprender también, da igual cuando sea…porque todo tiene su momento aunque no lo creamos. Lo mejor es sentirse en lo que se acomete. Que interioricemos nuestras experiencias, que sintamos su calado, que lleguemos a la raíz de las cosas. Tenemos que ralentizarnos un poco, vamos demasiado aprisa y lo que nos acontece no lo saboreamos, sólo cuando ha pasado y ya no va a volver le queremos dar importancia, y así no puede ser, porque vamos por la vida a medias. Hay que echar el freno, STOP, y a partir de ahí, sacarle todo el jugo a la vida, día tras día, en su presente.
 
Él no obstante, me replicó: – Ya, pero mejor sería darnos cuenta cuando somos jóvenes y poder vivir la vida un poco mejor.
 
A mi vez le respondí: – cuando eres joven tienes juventud, no entendederas, eso viene cuando sigues viviendo y no te arrebatas.
 
El siguió diciéndome que teníamos que nacer al revés…y yo después de reírme le comenté que mejor dejarlo estar, que no quería involucionar.
 
Él para terminar, dijo esta frase hecha: – “todos los caminos conducen a Roma”
 
Cierto, cierto, le respondí, teniendo en cuenta que la Tierra es redonda, lo exigible sería ver cual es el más corto. Pero el más largo, y ahí no se encuentran atajos, es el viaje interior. Ese no te lleva a Roma, si lo buscas, te llevará a saber más lo que de verdad eres.
 
Marybella

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PASIÓN DE AMOR

PASIÓN DE AMOR

 

Tengo esa necesidad imperiosa

de mirarte a los ojos,

de besarte en la boca,

de acariciar tu sonrisa,

de reflejarme en tu amor,

de bailar entre tus brazos,

de mirarte dormido,

de saciar mis entrañas,

de temblar sin pudor,

de ver llegar la mañana

suspirando de amor,

y cautiva de tu corazón.

Maribel Durán

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CARTA III

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Madrid, 14 de Marzo de 2016

Sentirte ya en la lejanía es cada vez más fácil, me ayudas a ello con el sentimiento implícito de tus cartas, ellas se van abriendo como la corola de una flor y enseñándome su bello cáliz, rebosante de vibrante amor.
La añoranza hace que dibuje tu cara en mi pensamiento, y se ilumine en la claridad que le llega a mi alma, haciéndome comprender tus bellos anhelos por mi.
Esa existencia que pese al espacio me sabes transmitir, son vivencias llenas de tu estar, de tu pensar, de tu soñar……..de tu ser maravilloso, que percibo genuino y convencido de lo que es amar de verdad.
Cuando se ama con generosidad, no hay miedos, ni celos. Todo se vuelve abundante, se da y se recibe con inmensa fluidez, todo se redime y no se enraíza la desconfianza. Así te manifiestas en mi corazón, que aunque el mundo conspire de mil maneras, hay una alianza profunda que nadie conseguirá romper. Solo tú y yo la hemos establecido, siendo esa unidad unívoca que se transforma en el nudo gordiano de nuestras almas, las que confluyen en su esencia, y van compartiendo la fórmula de lo que las hace ser libres en su amar.
Me regocija saberte deliciosamente libre y a la vez pendiente de nuestra especial emoción, de las expectativas que nos va brindando día a día la vida y que aunque lejos, también estoy allí, contigo y con tu continuo fluir, sacando lo mejor de ello para brindármelo después, en el entramado de tus cálidas y apasionadas letras hacia mi. Así, conseguiremos recrear nuestros momentos y surcar juntos el cielo en bendita y sentida vibración de amor.
Ya transciendo desde el reflejo de tu esencia y te vislumbro descalzo y caminando con tu perra al lado, ambos en grata armonía y con serena paz. Ahora, coloca ya tu mano en la frente y date sombra a los ojos, porque por el horizonte emergerá mi esencia y como brisa marina te envolverá, besando cada poro de tu piel.

Amor, Desde mi corazón te hago llegar todo mi gozo para ti.

Maribel Durán
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EL ARTE DE CALLAR

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Callar es una forma de hablar, además de una virtud que algunos lo convierten en Arte:
 
 
Muchas veces basta una mirada.
Una mirada sostenida.
Los ojos sobre los ojos del otro.
 
Adivinar el significado de los brillos.
Leer el futuro inmediato más allá de la pupila.
Quieres decir muchas cosas,
pero aguántate las ganas.
 
Aprieta los labios.
Permite que las ideas circulen
pero que se queden adentro.
Alarga el espacio entre las preguntas y las respuestas.
Deja que los músculos se dibujen en el rostro.
Espera una señal de alerta.
 
Forzar la respiración.
Pensar que el otro piensa.
Analiza.
Espera.
 
La economía de las palabras:
una virtud que no es exclusiva de las monjas de clausura.
Un juego que practican los que saben hacerse los locos.
Los que entienden que no todos los interrogantes
merecen una frase.
Que la solución no siempre llega al abrir la boca.
 
¿Por qué decirlo todo?
 
¿Por qué no mantener en conserva una dosis
de lo que se piensa?
 
¿Por qué no convertir en secreto
algunas de las ideas que hacen su aparición sin previo aviso,
al menos con la ilusión de que el tiempo las madure
y las transforme en ideas más duraderas?
 
¿Por qué no entender, de una vez,
que la boca jamás logrará ser tan rápida como el cerebro?
Y que no todo lo que cruza por la mente
puede convertirse en palabras, ni lo merece?
Que también se puede hablar con el gesto?
Que el silencio a veces grita?
 
Se guarda silencio en los hospitales,
en las salas de velatorios,
en las sesiones solemnes
y en el consultorio odontológico.
Se guarda silencio por pudor,
por respeto, por dolor…
por el dolor que es incapaz de convertirse en llanto.
 O cuando el llanto se agota, y agota al que llora..
 
Habría que aprender a callar
sin otro motivo que la propia voluntad.
 
Callar para escuchar.
Callar para mirar.
Callar para aprender.
Callar para callar.
 
Callar, para convertir el silencio en un cómplice.
Para saber si el eco existe.
 
Callar, porque no todo lo que nos conviene
escuchar nos lo dicen al oído,
con la intimidad de una confesión,
con el volumen de un grito,
con el acento de las grandes revelaciones.
 
Callar, para comprender que el silencio es el antifaz
de los sonidos más hermosos…
Maribel Durán

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CARTA II

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Madrid, 12 de Marzo de 2016

Anclada en mi presente, rememoro mi sentir, ese que me va llegando mientras junto las letras que se van encadenando en las líneas de tu carta,  y van desgranando momentos que contigo viví.

Desde aquí imagino tus verdes ojos cuando los fijabas en mi, ellos solos, me contaban tantas cosas de lo que sentías, que ya nada hacía falta decir.  Renacía cada día cuando te veía venir y por las noches mis pensamientos no se apartaban de ti. Conseguías que adornara mis sueños contigo, en la dicha que me suponía saberme la reina de tu amor.

Pero la vida pone caminos que hay que seguir y los míos se fueron alejando poco a poco de ti, no así mi corazón, que nunca quiso marcharse y por eso te lleve dentro y tu recuerdo aún permanece inalterable.

Cuando necesito un refugio, me evado con mi pensamiento dirigiéndolo hacia ti. Recuerdo esos largos paseos cogidos de la mano,  mientras nuestros pies mojados por las olas, iban dejando huellas en la suave arena que después el mar lamia. Siempre me alegraba tu risa, nacía desde tu vientre y se deshacía en tu garganta, era como una brisa refrescante que me contagiaba y conseguía hacerme reír.

Ya no oigo tus palabras,  quedaron mudas, el tiempo las fue borrando y nada escucho de ellas. Pero tus gestos, tu manera de mirarme, tu sonrisa y el cosquilleo de tus labios  posándose en mí, quedaron grabados en mi mente y como una película los reproduzco una y otra vez.

Me entristece  saber que desde mi ausencia no has dejado de contar las horas y los días que se han ido sucediendo en lenta procesión. Te supongo en esos  primeros días lleno de desespero y luego con el paso del tiempo, los irías llenando con otras vivencias  que ayudarían a mitigar tu pena. Eso mismo me sucedió también. Al principio mi corazón lloraba y no quería comprender, solo  añoraba volver y mecerme entre tus brazos sintiendo tu aroma a mar mezclándose  con mi piel. Luego la distancia se fue encadenando con los días que se desplegaban en múltiples actividades,  y poco a poco el corazón se fue haciendo fuerte.

Aún hoy, sueño que me despierto y estoy contigo, viviendo nuestro amor. En una vida paralela que imagino junto a ti  y donde gozo a cada instante sintiendo plena pasión. No sé si algún día, desde lo inevitable se hará realidad, pero de momento te siento en mi y te seguiré  llevando en mi corazón.

Desde aquí sigo con mi sentida añoranza por ti.

Maribel Durán

 © Todos los derechos reservados.

ESTRELLAS DESDE MI VENTANA

Estrellas desde mi ventana

Pero mi niña, ¿dónde vas con el palo y el baúl?

Mira mamí, que voy a la azotea, que con el palo quiero alcanzar a las estrellas y meterlas en el baúl…llevo noches viendo como sus luces  palidecen  y como tú haces aquí en casa con las lámparas que cuelgan, que cuando pasa un tiempo las limpias y de nuevo brillan, así mismo pensé, lo que yo necesitaba para este menester. 

Que las del cielo también se ensuciaron y quiero limpiarlas, y luego de nuevo colocarlas, para que así las noches tengan toda su luz. 

Que desde mi ventana cuando me voy a dormir, yo hablo con ellas y con destellos me contestan, así como guiñándome. Ellas con sus brillos plateados, cuando las miro, me dicen que aquí sea feliz, que vine de ellas y cuando me vaya seré de nuevo otra, que desde el firmamento con mi luz daré resplandor y velaré los sueños para que la ilusión sea algo que nunca se apague,  y alumbre las noches de todas las estrellas que se hicieron niños y viven aquí.

Maribel Durán

 © Todos los derechos reservados

MUNDO…..MUNDO

Mundo....Mundo

Viejo mundo que nos tienes palpitando en tu vientre,

un volcán se te abre como manantial de muerte.

La locura de los locos anda suelta entre nosotros,

se pasea por doquier y nos hace padecer.

Todo patas arriba está y no encuentra su lugar,

de pesares lleno vas, como río con caudal.

¡Oh viejo mundo que bramas!

cansado te encuentras ya y dormir quieres un poco,

descansar de tanto mal.

De tus venas ríos finos que nos traen ira y pena,

mezclándonos unos con otros con envidia e impureza.

Al tiempo que va pasando, rueda que rueda mundo,

girando dentro de ti.

Levantemos la esperanza y miremos hacia arriba.

Que el sol salga para todos,

terminemos la injusticia.

Que la luz inunde nuestra vida y

con lluvia de perdón nacida del fondo del corazón,

hagamos con amor un nuevo día:

dónde el odio se derrumbe,

dónde el tirano se extinga,

dónde el hermano sea tu carne

y el espíritu la vida.

Maribel Durán

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